Enclavada entre Campos y Felanitx, en el idílico paisaje del sureste de Mallorca, esta excepcional finca de piedra natural se asienta sobre una parcela aislada de aproximadamente 23.000 m². Las vistas despejadas al Monasterio de Sant Salvador, la absoluta privacidad y los jardines cuidados con esmero confieren a esta propiedad una atmósfera verdaderamente especial.
La finca combina la auténtica arquitectura mallorquina con un alto nivel de confort y una estructura bien conservada. Fachadas de piedra natural, amplias terrazas, jardines mediterráneos, una piscina de agua salada y numerosos rincones resguardados crean una armoniosa interacción de originalidad, amplitud y confort.
Una ventaja particular es la completa documentación de esta propiedad legalmente registrada. Existe una declaración notarial de obra nueva; el edificio, las terrazas y el pozo existente están debidamente documentados como propiedad legal. Esto ofrece a los compradores un alto grado de seguridad y transparencia, un aspecto muy valioso al adquirir una finca en Mallorca.
La casa principal impresiona por sus habitaciones luminosas y acogedoras, sus materiales de alta calidad y su mobiliario de buen gusto. Los suelos de piedra natural, las ventanas de teca con doble acristalamiento, una cocina exclusiva, aire acondicionado, calefacción y detalles elegantes combinan un ambiente tradicional con el confort de la vida contemporánea.
La propiedad también incluye un apartamento independiente para invitados con entrada privada y jardín propio. Ofrece las condiciones ideales para familiares, amigos o invitados que valoran la privacidad y la independencia.
Con aproximadamente 331 m² de espacio habitable puro, además de senderos pavimentados y áreas utilizables, la finca ofrece diversas posibilidades de uso: como refugio privado, una prestigiosa segunda residencia o un hogar confortable para todo el año.
La zona exterior también está diseñada con gran atención al detalle. Varias terrazas, un patio de inspiración andaluza con zona de barbacoa, plantas mediterráneas, palmeras, árboles frutales, riego automático, cisternas, un sistema de ósmosis inversa para toda el agua de uso doméstico y un pozo privado permiten una vida cómoda en armonía con la naturaleza.
Esta finca está dirigida a compradores que buscan la auténtica Mallorca sin renunciar a la comodidad, la calidad, la privacidad y una documentación completa. Una propiedad con carácter, personalidad y un ambiente excepcional; en definitiva, un verdadero hogar, creado para quienes aprecian la amplitud, la tranquilidad y la calidad de vida mallorquina.